En un sábado como cualquiera, Providencia respira un aire más tranquilo, la mayoría de los locales están cerrados o con poco movimiento. Contrariando la normalidad, cerca del medio día Shot Cafébar estaba lleno, y lo que más sorprende, es que habían más queques que personas. Específicamente cuatro queques por persona y la mayoría de nosotros los acompañamos con espressos durante el evento. La gente que pasaba por fuera, miraba hacia la vitrina sorprendida por el inusual panorama.
La primera observación: Álvaro, el dueño y barista principal del Shot, está alcanzando un nivel de calidad en la preparación del espresso-perfecto digno
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