Cerca de Luis Pasteur con Manquehue, en una Vitacura bien transitada pero sin mucho movimiento, encontramos a Cereza de Café. Lo pasé tan bien, que la sola idea de volver me subiría el ánimo independiente de las circunstancias de mi vida.

El local es bastante pequeño, lo que para una cafetería puede ser un punto a favor. Tiene patio y terraza, y está a pasos de la tienda Himalaya, en la que puede encontrar de todo para revestir su vida de orientalismo. David le dio el visto bueno desde que entramos, sintió de inmediato un ambiente cálido y acogedor, se
(Leer más)




