Felicitamos a Sandra por ser la ganadora de nuestro concurso con esta foto:

El Juez Álvaro Márquez, fotógrafo profesional y dueño de la cafetería Shot Cafébar, estuvo horas en esta misma posición analizando cada fotografía a fondo y desde varios ángulos. Sus argumentos fueron, a mi parecer, muy acertados y exhaustivos en cada caso.
Obviamente, lo primero que hice al entrar, fue pedir un espresso. Buenísimo.
Nuestro concurso no causó gran revuelo en la comunidad cafetera. Las fotos que recibimos eran todas más menos iguales, no hubo una gran muestra de creatividad. En esos términos hubo quienes se destacaron por el aspecto técnico y quienes mostraron otras cosas interesantes.
EL VEREDICTO
La foto de Sandra es la que mejor explota el concepto de “cofibreik”, aunque técnicamente no tiene grandes aciertos. Se nota que usa una cámara común con un gran angular que deforma la imagen en la parte baja. Además, la parte de abajo está de más y Álvaro se enervó al ver que la punta de la jarrita de greda tapa una minúscula parte del perímetro del plato. Tiene una composición aceptable; la reja y las banderas tibetanas son un acierto, hacen presente la ciudad y rasgos del sujeto detrás del lente. Se nota un cofibreik femenino, personal, se nota ese momento en donde la persona se detiene a disfrutar y olvidarse por un momento de las tareas diarias. Aunque la luz da la sensación de desayuno de fin de semana.
Segundo Lugar
Para el segundo lugar no tenemos premio, solo nuestras felicitaciones, pero como somos personas muy estimables, eso debería ser suficiente.

La foto de Luis muestra aciertos técnicos, como el ángulo, la composición y la luz. Es simple y efectiva. La madera y los tonos cafés (medialuna, terrón de azúcar y el café), entran en buena convivencia con el blanco y metálico.
Mención honrosa o caso enigmático

Álvaro la miró compulsivamente, volvió a ella varias veces apretando el botón de mi laptop de manera preocupante. No decía mucho salvo “ésta me complica, ésta me complica”. Finalmente se sinceró conmigo: “será que no sabe, que es un genio o que nos está agarrando pa’l hueveo!?!?”. Rodrigo nos aportó la foto enigmática y por eso le damos la mención honrosa. Cuando nos la mandó, agregó en su mail una explicación:
“Notad por favor la taza, adecuadamente rotulada. Contiene café Dolce
Vita preparado a la turca, con un poco de cardamomo. El carbohidrato del cofibreik es pan de higo y salvia, íntegramente hecho en casa.”
Como observarán, nada de eso se nota. El café no se ve, el pan tiene un corte en el que no se aprecia nada. El flash descompone todo. Se podría decir que es muy amateur, pero tiene algo, una intención que no concreta nada, pero que perturba. Por qué, porque transluce una mente compleja; incluso, podríamos clasificar al sujeto detrás de la cámara como un ser humano indescifrable. Todo lo contrario a lo que transmite nuestra foto ganadora.
Ese ha sido nuestro concurso queridos cofibreikers. Agradecemos a Álvaro por su buena onda y disposición, esperamos que su cafetería siga creciendo porque se lo merece, es una de las mejores de Providencia. A seguir tomando fotos, a despertar la creatividad, y por sobre todo, a seguir creando una comunidad (en lo posible cada día menos virtual) amante del buen café y sus preciosos momentos.

La ganadora está feliz














