
Cuando uno se pone a pensar en Chicureo, se imagina un sector donde habitan personas de muchísimo dinero, casas lujosas dentro de enormes clubes de golf, automóviles del año -la mayoría suburbans 4x4-, etc. Pero no es así. Es decir, las casas lujosas y los grandes autos están, pero el dinero es lo que en muchos -muchísimos- casos escasea. Digo esto porque soy del sector y conozco la realidad de estas familias. No estoy diciendo que mi familia sea una de aquellas, nosotros somos de clase media que, por esas cosas de la vida llegamos a vivir al sector... sin lujos ni grandes autos. Chicureo es un lugar donde todos viven de las apariencias, cuidándose del que dirán y descuerando a las demás familias por sus apuros económicos tratando de ocultar los propios.
Dentro de este mundillo de apariencias, es sorprendente encontrar un lugar auténtico, cálido y acogedor. La cafetería de María Javiera Peralta es uno de ellos, quizás uno de los pocos que podría encontrar en Chicureo. Atendido por sus propios dueños, te sientes tan cómodo como si estuvieras sentado en la terraza de la casa de tu mejor amigo -o en el living, en el caso que tu amigo no tenga terraza-.
Ubicado estratégicamente frente a uno de los colegios Montesori del sector, la cafetería se destaca por la gran cantidad de damascos entre los que se encuentra oculta, casi invisible para los forasteros que transitan por ahí. Amplios estacionamientos -obvio-, una pequeña cancha de fútbol y un par de golden retrievers, aparte de más de dos decenas de damascos cargados a más no poder, te dan la bienvenida. Aún cuando la arquitectura y mobiliario del lugar es más bien fría, la atención de Javiera, proporciona todo ese calor de hogar al que hice alusión.
No hay carta. Si no sabes lo que tienen, puede que te pierdas de ese mote con huesillos que se le olvida ofrecer a Javiera. Las preparaciones dulces -tortas, tartaletas, quichés y pies-, son recetas familiares provenientes de Puerto Varas, delicias que invitan a quedarte por más del tiempo presupuestado. Tampoco hay música ambiental, eso sería matar el encanto del lugar. La tranquilidad y el relajo se apoderan de tus pensamientos mientras disfrutas bajo la sombra de los árboles.
Con mi madre y mi sobrino llegamos a eso de las seis de la tarde. Pedimos un par de cortados, ella un cheese cake, yo un pie de limón y Agu, mi sobrino, un jugo de frutilla. El café es regular, pero se nota la calidad en los dulces. Por otro lado, el jugo estaba muy bueno, se notaba natural y hecho en el momento. Lo interesante es que no es un vaso de jugo el que te dan, sino que todo lo que salga en la preparación, en nuestro caso, casi un litro.
Javiera ofrece desayunos, almuerzos al aire libre y onces. Un panorama ideal para ir en familia y olvidarte de los niños por un momento dejándolos que corran en el patio de la cafetería y jueguen con los perros. Además puedes comprar empanadas y pan amasado. Y si te quieres lucir frente a tus amigos o familia, puedes mandar a pedir especialmente toda la variedad de preparaciones dulces.

Los Golden Retrievers.

FICHA
Cafetería de María Javiera Peralta.
Fundo Santa Inés, parcela 36, Colina.
WiFi: SI
RedCompra: NO
Golden Retrievers: SI














