Reseña: Café Bovary

Enviado por Sebastián Olivero el 19/12/2009 a las 19:50

El Bovary es un café de barrio. Está emplazado en la esquina de Los Jesuitas y Julio Prado (entre Bilbao y Santa Isabel cerca de Infante), un sector quitado de bulla y sin movimiento cosmopolita, residencial y con ese encanto de las casitas de mediados de siglo XX. Cerca hay una sede de la UNIACC de donde provienen diferentes académicos que alimentan el lugar con aires de intelectualidad, que al parecer fue lo que sedujo a Miriam.

Miriam es la socia de mi padre, Omar, que entusiasmada por las reseñas de nuestro sitio, le dijo a su socio que me invitará al Bovary.

-         Oye, vamos a este café que dice la Miriam, dice que es como artístico y la huevá –me dijo Omar por teléfono.

Después de elegir asiento, poco a poco me fui dando cuenta que en realidad no era tal, pero no dejé que la decepción nublara mi criterio. Al ser casa esquina, podemos disfrutar el pequeño espacio sin sentirnos enclaustrados, las ventanas y la puerta dan hacia las dos calles permitiendo ser testigo cercano de los ritmos y personajes de la vereda. No hablamos de ventanales o vitrinas, sino de una ventana común y corriente que permite mirar como desde un living comedor. Las paredes de color amarillo, el piso de madera las sillas y las mesas, no acaban de dibujar un estilo; es más, se podría decir que el Bovary tiene un aspecto precario, pero logra dar con el toque de calidez que se necesita.

Pedí un cortado y un Barros Luco en marraqueta:

-         Es que no he almorzado -expliqué.

-         Shi! Me hubierai dicho pa no invitarte.

Omar pidió un jugo y un cheese cake de berries, claro que antes se paró y fue a cotejar él mismo la pieza a servir. Una pequeña barra y la vitrina refrigerada también son parte del poco inmobiliario; pero hay algo que destaca en el Café Bovary: una cocina con doce años de experiencia en repostería –y eso que el café tiene siete. Esta empresa familiar ofrece atención de eventos, matrimonios etc. Una cafetería que le da vida a a su barrio y además apoya y sirve de presentación para un servicio, digamos, de mayor envergadura, como son toda clase de servicios culinarios a terceros.

Mientras llegaba el pedido -mi sándwich se demoro su poco- , ojeamos un libro de fotos periodísticas que recogía varios tópicos del siglo XX: guerras, política, cambios sociales y estrellas del espectáculo. Con Omar concordamos en que casi todas las fotos eran terribles. Del estante donde saqué el libro, me sorprendió ver una buena colección de García Márquez, Vargas Llosa y Julio Cortázar. Empecé a elucubrar nuevamente sobre el aire intelectual que según Miriam tenía el café. Miré a mí alrededor: una familia, unos colegas de alguna oficina, Omar, la mesera vestida de un conveniente negro y unas chicas que me dieron la impresión de ser bailarinas de danza contemporánea. Me quedé viéndolas con su ropa relajada y sus maquillajes intensos y juveniles, adivinándoles el cuerpo seguro y lleno de vitalidad que siempre he visto en las bailarinas. Luego llegó una viejita excéntrica con una señora elegante. Si, es un café de barrio, pero este no es un barrio exento de peculiaridades.

Fuimos a pagar a la caja porque la mesera no pasaba nunca. Vi una pequeña vitrina con Orfebrería, pertenece a la hija de una de las dueñas.

Salimos y mientras conversábamos diversas cosas, Omar preguntó:

-         ¿Y cómo se llama este?

-         Bovary

-         Un poco hosca la señora –me dijo, pero refiriéndose a la señora de la caja.

 

FICHA

Café Bovary

http://www.cafebovary.cl/

Julio Prado 1242, Providencia

Fono: 2257147

Wi fi: NO

Orfebrería: SI

Pastelería y pedidos especiales: SI

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antonio
antonio el 22/12/2011 a las 11:20 AM

En el café tambien atiende una tarotista, Marion Schumacher (Se pronuncia chumajer como el piloto de Ferrari) 


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